La vida de los pollos

Los pollos que producen carne son los llamados “broiler”. Los pollos productores de carne son los animales más explotados en la UE; se crían millones de pollos al año para la producción de carne. La explotación de pollos puede ser muy intensiva, lo que significa que los pollos se alojan y alimentan de forma que crezcan muy rápido. El tiempo medio que se tarda en criar un pollo de 2 Kg. hoy en día no llega a 6 semanas. Este crecimiento tan rápido no es natural y puede provocar dolorosos problemas de salud, como deformación de huesos y poca resistencia a las enfermedades.

Existen diferentes sistemas para la cría de pollos de carne. La mayoría de los pollos de carne se crían habitualmente en el interior, en grandes gallineros, sobre una cama de paja troceada o virutas.

Los pollos de sistema intensivo o de «gallinero» también se crían en el interior pero cuentan con más espacio para moverse que en los sistemas convencionales. Crecen más despacio y tardan como mínimo ocho semanas en alcanzar el peso de mercado.

Otros sistemas de cría ofrecen más espacio en el interior o permiten que las aves salgan al exterior. Estos otros tipos están recogidos en los reglamentos de comercialización de la Unión Europea y se indican en las etiquetas de los productos avícolas a la venta en los supermercados como:

  • Los pollos de carne de crianza al aire libre pertenecen a sistemas de cría que permiten que las aves salgan al exterior. (imagen 1) Se han estipulado condiciones ligeramente diferentes para las distintas etiquetas de crianza al aire libre. Los pollos de carne de «crianza al aire libre» tienen acceso diurno continuo a corrales exteriores principalmente cubiertos por vegetación durante al menos la mitad de su existencia. Crecen durante ocho semanas hasta alcanzar el peso de mercado.
  • Los pollos de carne de «crianza al aire libre tradicional» se crían en pequeños grupos. Cada pollo dispone del doble de espacio exterior que el pollo de «crianza al aire libre». Como mínimo desde la edad de seis semanas disponen de acceso diurno continuo a los corrales exteriores. Crecen más despacio y tardan más de once semanas en alcanzar el peso de mercado. (imagen 2).
  • Los pollos de carne de «crianza en libertad total» se crían del mismo modo que los de «crianza en libertad tradicional» pero tienen acceso a espacios abiertos no vallados.
  • Los pollos «ecológicos» pertenecen a un sistema similar al de los de pollos de crianza al aire libre tradicional pero el alimento que reciben es de cultivo ecológico.

Los sistemas de crianza interior convencionales ofrecen a los pollos alimentación nutritiva y agua limpia, y ventilación para que dispongan de aire fresco. De este modo, las razas de pollos modernas pueden crecer más rápidamente y la mayoría de los animales alcanza el peso de mercado aproximado de 2 kg en menos de seis semanas (imagen 3)

Este rápido crecimiento puede provocar en ocasiones problemas para la salud y el bienestar de los animales, como por ejemplo huesos deformados o poca resistencia ante las enfermedades. Por este motivo, los productores con experiencia reciben capacitación para evitar dichos problemas y ofrecer el alojamiento y las instalaciones adecuadas para los pollos.

La instalación de los pollos también suele estar abarrotada; 20.000 pollos de media en un edificio, llegando a alcanzar a veces las suma de 40.000 aves. En una granja de pollos típica, los pollos se crían en un suelo de hormigón cubierto de paja o virutas de madera. Normalmente, estos edificios no tienen ventanas y se ventilan mediante sistemas artificiales que introducen aire fresco en el edificio.

En general, los pollos son muy delicados cuando se crían de forma intensiva en una granja. Por lo tanto, el granjero tiene que estar muy atento a varios factores para asegurar la salud y el bienestar razonables de los pollos. Estos factores son:

Alimento y agua: una dieta sana es esencial para que pollos estén sanos. El alimento de los pollos debe proporcionar todos los nutrientes necesarios para que crezcan en poco tiempo. Por ejemplo, una buena dieta para los pollos debería incluir cereales como trigo y maíz, ingredientes ricos en proteínas como la colza, grasa para proporcionar energía adicional y vitaminas y minerales añadidos. Los pollos también han de tener acceso fácil y constante al agua fresca y limpia, lo que normalmente se proporciona en bebederos colgantes.

Temperatura: los pollos son muy sensibles a las temperaturas extremas y pueden morir fácilmente de calor, sobre todo cuando la temperatura cambia de forma repentina. Por lo tanto hay que vigilar y controlar cuidadosamente y a intervalos regulares la temperatura, así como la humedad de las granjas de pollos.

Calidad del aire: los animales vivos producen gases como el amoniaco (NH3) y el dióxido de carbono (CO2), así como polvo. ¡Imagina lo cargado que estará el aire si tienes 1000 pollos encerrados en una habitación! Los pollos son muy sensibles y la acumulación de esos gases y el polvo pueden provocar enfermedades y problemas respiratorios. Por lo tanto, el nivel de gases y polvo de las granjas de pollos tiene que permanecer dentro de niveles que no sean perjudiciales para las aves.

Calidad de la paja del suelo: es importante para el bienestar de los pollos que tengan acceso a paja seca. La paja sucia y húmeda puede causar problemas de piel a los pollos y afectar a la calidad del aire.

Espacio: los pollos tienen que tener espacio para moverse y hacer ejercicio, para evitar problemas de huesos y de patas entre otras cosas. Es particularmente importante dar más espacio a las aves que están ganando peso rápidamente para que no se aplasten contra otros pollos del recinto.

Luz: los pollos necesitan luz y oscuridad para seguir una rutina diaria normal. Por lo tanto, hay que provocar al menos 6 horas de oscuridad en la granja de pollos para que puedan descansar, mientras que durante el día, los pollos deben tener cierto nivel de luz.

Manipulación cuidadosa: la relación entre los pollos y las personas que los cuidan es muy importante. Hay que tratarlos con mucho cuidado para reducir su estrés y evitar que se lesionen. Por esta razón, las personas que trabajan en las granjas de pollos tienen que aprender a manipular y coger a los animales, así como a detector problemas. Hay que inspeccionar a los pollos diariamente para asegurarse de que no estén heridos, enfermos o estresados.

Ya sabes mucho sobre los pollos. ¡Recuerda que son aves sensibles, así que tenlo en cuenta cuando juegues!

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